Conoce y Domina las Habilidades Terapéuticas fundamentales del PsicólogoTiempo de Lectura: 8 minutos

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¿Cuáles son las habilidades terapéuticas fundamentales del psicólogo? ¿cuáles son las características básicas para ser un buen terapeuta? ¿qué factores influyen en la relación terapéutica? ¿qué herramientas de comunicación son necesarias en terapia? En este artículo descubrirás cuáles son las habilidades de terapia que todo profesional de la psicología debe conocer y dominar para lograr el éxito en terapia.


Concluir con éxito un proceso terapéutico depende del dominio del terapeuta de las técnicas concretas necesarias para la intervención clínica. Pero también es necesario dominar una serie de habilidades terapéuticas fundamentales. La terapia es un arte en la que es esencial saber cuando tomar determinadas actitudes para determinados pacientes en distintos momentos de la intervención.

En este artículo conocerás las principales habilidades terapéuticas para concluir con éxito ese proceso terapéutico.

Habilidades Terapéuticas | Características Personales que te ayudarán a ser un buen terapeuta

Si quieres ser buen terapeuta debes cultivar una serie de características personales consideradas básicas. Así tener un interés totalmente sincero por las personas y su bienestar es fundamental. Esto quiere decir que un buen terapeuta no intentará nunca obtener beneficios personales ni antepondrá ninguna satisfacción propia a la necesidad de tu paciente.

Actitudes que los buenos terapeutas evitan

  • Curiosear las partes de la vida del paciente que no tengan que ver exclusivamente con el proceso de intervención.
  • No utilizan su rol de poder y autoridad para mostrar ningún tipo de superioridad, ni influir sobre decisiones o valores que no se relacionen con los objetivos terapéuticos.
  • No se centran en las dificultades del paciente que tengan que ver con los problemas propios del terapeuta.

Actitudes que los buenos terapeutas practican

  • Aceptan y respetan los distintos estilos de vida sabiendo que todos tenemos aspectos positivos que podemos desarrollar.
  • Saben cuáles son sus propios recursos y limitaciones profesionales y personales. Son unos maestros de la autorregulación y no dejan que sus propios dificultades interfieran de ninguna manera en la terapia. Esto no quiere decir que como psicólogos no tengamos problemas, lo que quiere decir es que si son lo suficientemente importante sabemos buscar ayuda para solventarlos o derivar al paciente en el caso de que se refiriera a limitaciones profesionales.
  • Cuida su salud mental ya que tener un buen ajuste psicológico general va asociado a mejores resultados terapéuticos también.
  • Amplia experiencia vital (ya sea porque lo han vivido de primera mano o por experiencia vicaria). Esta experiencia ayuda a entender al paciente y facilita la búsqueda de soluciones.

¿Qué características puedes potenciar para aumentar las posibilidades de éxito en terapia?

  • Cordialidad. Cuando hablamos de cordialidad nos referimos a expresar interés, aprecio, ánimo y aprobación por tu paciente.
  • Competencia. Capacidad de resolver los problemas por los que una persona acude a terapia. Por tanto, implica tanto las habilidades terapéuticas como el conocimiento y dominio de las técnicas necesarias para la intervención.
  • Ser confiable y saber transmitir esta confianza a tus pacientes.
  • Ser atractivo como característica se transmite a través de la cordialidad y la amabilidad.
  • Saber qué grado de directividad expresar con quién y en qué momento de la evaluación e intervención terapéutica.

Otras características que debes cultivar si planeas convertirte en un buen terapeuta son ser flexible, conocer contextos socioculturales distintos, recibir una buena formación a nivel teórica y práctica, ser paciente, persistente y tener mucha energía (la terapia es física y emocionalmente agotadora). Recibir una buena formación reducirá considerablemente los errores que puedas cometer.

El arte de la terapia reside en el grado, intensidad y momento en que expresamos cada una de estas características. Tanto el exceso como el déficit de cada una de ellas puede tener consecuencias negativas en el cambio terapéutico.

Habilidades Terapéuticas | Relación Terapéutica

Un aspecto fundamental de la situación terapéutica es la relación que vas a establecer con tu paciente y de ello depende gran parte de tu éxito terapéutico (sin olvidar que también es muy importante que domines las técnicas necesarias). Para establecer una buena relación en terapia necesitas dominar un conjunto de habilidades terapéuticas.

No olvides, sin embargo, que esta relación no es una relación de amistad. A diferencia de las relaciones que estableces con tus amigos, esta relación es:

  • Asimétrica: debes centrarte completamente en las necesidades de tu paciente.
  • No es altruista: como psicólogo cobras por tu trabajo para que tu paciente jamás se sienta en deuda contigo.
  • Está sujeta a reglas formales de funcionamiento: las sesiones tienen una frecuencia, un horario, un sitio dónde se realizan, un honorario fijo están regidas por el código deontológico del psicólogo.

Claves fundamentales para establecer una buena relación terapéutica

Numerosos estudios señalan que la alianza terapéutica es un predictor importante de una intervención clínica eficaz y existe consenso en que son cuatro las actitudes que debemos potenciar para mejorar esa alianza y fomentar la colaboración del paciente en terapia. ¿Cuáles son estas actitudes indispensables para una buena relación terapéutica? Te las resumo a continuación.

1. Escucha activa

Escuchar no significa quedarse quieto y no interrumpir, se trata de un comportamiento proactivo por el cual se llega a ser capaz de entender al otro. Es fundamental en terapia para que el paciente pueda expresarse y comunicar información relevante pero también para que puedas entender lo que te quiere comunicar.

Para entrenar esta habilidad es imprescindible que aprendas a recibir el mensaje controlando y potenciando tanto tu comunicación verbal como no verbal, aprendiendo a discernir la información relevante de la que no lo es y emitiendo respuestas para que tu paciente sepa que lo estás escuchando.

Aquí pueden ser útiles algunas de las herramientas de comunicación en terapia que veremos un poco más adelante en este artículo (–> Ir a las Claves de la Comunicación).

2. Sentido del humor

Tener cierto grado de sentido del humor es importante en el proceso terapéutico. Si tienes sentido del humor, probablemente reaccionas mejor antes situaciones que pueden provocar estrés y serás capaz de manejar la tristeza, el malestar y la ira de forma eficaz.

El sentido del humor se puede entrenar relativizando y no tomándote muy en serio las cosas ni a ti mismo, así como haciendo uso de ironía, bromas y anécdotas de forma espontánea durante las sesiones.

3. Empatía

La empatía es la capacidad de comprender a las personas desde su marco de referencia, saber comunicarlo y actuar en consecuencia. La empatía se diferencia de otros sentimientos como la simpatía o la compasión.

  • En la simpatía nos identificamos con los sentimientos del otro, incluso compartimos sus vivencias, pero no establecemos una comprensión de lo que le está sucediendo a nivel cognitivo que nos permita ponernos en su lugar aunque no compartamos su opinión.
  • En la compasión, el sentimiento de lástima por las personas que sufren no implica que realmente nos identifiquemos con ellas, y tampoco actuamos para solucionar su malestar.

La empatía, en su nivel más alto, implica no sólo que comprendas los pensamientos y sentimientos expresados por tu paciente, sino también que captes las implicaciones emocionales, cognitivas y conductuales que estos tienen en su vida.

A esto se le llama comprender el significado más allá de lo que el paciente expresa.

4. Aceptación incondicional

La aceptación incondicional implica aceptar al paciente tal y cómo es sin juicios de valor. Se caracteriza por la existencia de los sentimientos de consideración y reconocimiento personal hacia el paciente, con independencia de las actitudes, sentimientos o acciones concretas que este pueda manifestar en un momento dado.

5. Autenticidad

La autenticidad implica ser uno mismo. Aunque la espontaneidad total no es recomendable, solo aquel grado que beneficie a tu paciente.

Esta autenticidad se caracteriza por la congruencia entre tus palabras, tus conductas no verbales y tus sentimientos. Y también que seas sincero conjugándolo con tacto y sepas expresar ánimo y aprecio por tu paciente. La situación terapéutica requiere saber qué decir o expresar, cómo y en qué momento.

Habilidades Terapéuticas | Comunicación en Terapia

Las herramientas de comunicación en la terapia para el psicólogo son como el martillo que necesitas para clavar un clavo y colgar ese cuadro en tu salón. Así como aprendemos a usar el martillo para dar el golpe en el sitio oportuno, midiendo donde quieres colgar ese cuadro hace que este ni se caiga ni quede torcido.

Si quieres ser buen terapeuta deberás dominar estas herramientas de comunicación para saber cuándo y cómo aplicarlas para mejorar la alianza terapéutica, hacer un buen diagnóstico y cumplir los objetivos terapéuticos para ayudar a tu paciente a resolver sus problemas. A continuación te resumo las más importantes:

  • Dominar el uso de preguntas tanto abiertas como cerradas, lo que implica preguntar con el propósito adecuado, en un lenguaje fácil de entender y dejando el tiempo oportuno para responder.
  • Ser un experto en manejar los silencios dejando que tu paciente se exprese al ritmo que necesite. Para ello, debes sentirte y estar totalmente cómodo con estos silencios.
  • Saber cuándo hacer una confrontación, es decir, sacar a relucir una discrepancia entre dos mensajes que te ha proporcionado tu paciente.
  • Saber qué y cuánta información que desconoce tu paciente debes proporcionarle.
  • Interpretar y comunicar a tu paciente las posibles relaciones que se dan entre lo qué hace, piensa y siente ante determinadas situaciones.
  • El uso de paráfrasis consiste en recapitular con otras palabras y expresar de forma resumida lo que tu paciente te ha dicho.
  • Hacer uso de la clarificación cuando sea necesario. Nos referimos a esa habilidad comunicativa que tiene que ver con pedirle a tu paciente que te aclare un mensaje poco preciso o ambiguo.
  • Reformular de manera clara a tu paciente la expresión de sus sentimientos o hacer uso de reflejos es otra herramienta de comunicación importante.
  • Saber hacer y comunicar una buena síntesis de lo que se ha dicho en una o más sesiones haciendo uso de paráfrasis y reflejos para recoger y plasmar las ideas previamente expresadas por tu paciente.

Conclusiones y Recomendaciones sobre las Habilidades Terapéuticas

Dominar estas habilidades terapéuticas es clave para que puedas ayudar con éxito a tus pacientes a resolver sus problemas y sufrimiento. Si dudas de tus competencias profesionales, no te preocupes. Es el camino para no descuidar su práctica.

La mejor manera de entrenar este conjunto de destrezas es con una buena supervisión por parte de un experto. Si no tienes la oportunidad, proponte como objetivos anexos en tus sesiones con pacientes hacer especial hincapié en determinadas habilidades terapéuticas que enlacen con el paciente con el que vayas a trabajar.

Ejemplo:

Si tienes un paciente que habla mucho, ensaya el uso de preguntas cerradas y concretas.

Para pacientes que no hablen mucho, proponte practicar el manejo de silencios.

Si en cambio, es un paciente ambivalente, es el momento oportuno para poner en marcha el uso de confrontaciones.

La clave para dominar cualquier aptitud está en ensayarla una y otra vez hasta que se convierta en parte de tu repertorio. Para ello debes recordártelas antes de entrar en sesión, proponerte practicarlas una vez estés dentro y corregirte una vez termines la sesión terapéutica.

Ayudar con éxito a tus pacientes a resolver sus problemas y sufrimiento dependerá de que consigas dominar no sólo las técnicas concretas que necesites para una intervención clínica, sino también estas destrezas terapéuticas. No olvides que la terapia es un verdadero arte, y tú como artista sabes que lo esencial es saber cuando tomas qué actitudes para qué pacientes en qué momento de la intervención.

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Acerca de Tais Pérez

Psicóloga Sanitaria. Máster en Clínica y de la Salud con amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamientos de problemas y trastornos psicológicos. Solo terapia basada en la evidencia.

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