Terapia Integral de Pareja. Un Enfoque Innovador y Científicamente ValidadoTiempo de Lectura: 11 minutos

La terapia integral de pareja es un nuevo enfoque para trabajar lo problemas de pareja desde un enfoque cognitivo conductual

¿Qué es la Terapia Integral de Pareja? ¿De dónde surge? ¿Cómo se relaciona con la Terapia Conductual de Pareja? ¿Qué fases tiene la Terapia Integral de Pareja? ¿Cuáles son sus herramientas y características distintivas? ¿Cuál es su evidencia empírica? ¿Cómo se sirve del análisis funcional para la evaluación? ¿En qué casos es incompatible la Terapia Integral de pareja? ¿Cómo ayuda este enfoque contextual a las parejas con problemas?


Cuando los miembros de una pareja empiezan a experimentar sensaciones negativas derivadas de su relación, empiezan los problemas, y esto no es un asunto precisamente novedoso: prácticamente todas las tradiciones literarias han ilustrado la manera en que el ser humano lidia con sus dificultades relacionales.

Tiempo atrás, cuando una pareja tenía un problema solía pedir consejo a amigos, familiares y, si practicaban alguna doctrina religiosa, a miembros respetados de su organización, como sacerdotes o similar. Quizás esto pudiera funcionar, aunque no tenemos demasiados datos al respecto… por suerte, la manera en que unas personas trataban de ayudar a otras con sus comportamientos se puso bajo la lupa del conocimiento científico, lo que dio lugar a cuerpos de conocimiento aplicado, articulados en terapias, técnicas y estrategias.

Así, surgieron la terapia de conducta, psicoanálisis, terapia cognitiva, y otras corrientes variadas, con mayor o menor evidencia, para los problemas individuales; cuando una pareja tenía problemas, acudían ya a reputados terapeutas de diferentes corrientes, sobre todo en la primera mitad del siglo XX.

A partir de ahí, teóricos y profesionales empezaron a preguntarse por las causas de los problemas de pareja, y autores como Jay Hayley (1963), Virginia Satir (1964), Don Jackson (1965) y Murray Bowen (1978) empezaron a hablar de habilidades de comunicación y expresión emocional. Los primeros manuales, disertaciones y seminarios dirigidos a resolver los problemas de pareja empezaron a proliferar, de una manera algo más sistematizada.

1. ¿Qué es la Terapia Integral de Pareja?

En el caso de la terapia de conducta, los autores Jacobson y Margolin (1979) publicaron el primer compendio que reunía las intervenciones basadas en la teoría del aprendizaje, de una manera aplicable, estructurada y que permitía una evaluación de la intervención. En esta intervención, que empezó a conocerse como Terapia Conductual de Pareja, se ponía la causa de los problemas en déficits de algún miembro o de ambos, y las principales estrategias eran intercambio conductual, comunicación y solución de problemas.

Cabe decir que, a estos componentes, se añadieron estrategias cognitivas típicas, como la reestructuración, que realmente no supuso una diferencia significativa en cuanto a los resultados que ya obtenía la terapia. La Terapia Conductual de Pareja tiene más de veinte estudios aleatorizados que la comparan con otras intervenciones y con grupo control, y era la única hasta hace unos años en ser considerada como “intervención tanto eficaz como específica” (Barraca y Olid, 2018).

Aún con esto, Neil Jacobson hizo autocrítica del modelo, y se propuso mejorarlo, en colaboración con Andrew Christensen. Surge así la Terapia Integral (conductual) de Pareja (TIP) (Jacobson y Christensen, 1998), en inglés Integrative Behavioural Couple Therapy (IBCT), que constituye una evolución cualitativa en tanto que integra estrategias de aceptación y tolerancia, además de recuperar el uso del análisis funcional y el entrenamiento en reglas que sean generadas y reforzadas (su seguimiento) de manera natural.

La Terapia Conductual de Pareja tiene más de veinte estudios aleatorizados que la comparan con otras intervenciones y con grupo control, y era la única hasta hace unos años en ser considerada como “intervención tanto eficaz como específica” (Barraca y Olid, 2018).

2. Los supuestos de la Terapia Integral de Pareja

Análisis funcional, aceptación, tolerancia y creación de reglas propias: estos cuatro puntos son los pilares sobre los que se desarrolla la Terapia Integral de Pareja. Esto no fue azaroso: surgió en un contexto en que las terapias contextuales estaban empezando a conceptualizarse, y la TIP recibe claramente esa influencia en su desarrollo.

La Terapia Conductual de Pareja no era “tan conductual” como se pretendía: la valoración se realizaba sobre déficits, o formas de comportamiento, antes que sobre la función que tenían los comportamientos de ambos miembros. En la TIP, se recupera el uso del análisis funcional del comportamiento como herramienta principal del terapeuta, que deberá observar y discriminar la manera en que aquello que hace cada miembro contribuye (o no) a la perpetuación del problema.

En la TIP, se recupera el uso del análisis funcional del comportamiento como herramienta principal del terapeuta.

A las estrategias de intercambio de conductas y entrenamiento en solución de problemas y comunicación, se suman las que van a definir una de las mayores diferencias con el modelo anterior: estrategias de aceptación y tolerancia. En TIP, la aceptación no es entendida como en la Terapia de Aceptación y Compromiso (no se trata de dar cabida a eventos internos en aras de acercarme a aquello que me importa): es entendida como una vía para la unión de la pareja que, paradójicamente, también propiciará el cambio del comportamiento de ambos.

Por último, el terapeuta evita dar reglas a la pareja sobre la manera en que deben llevar su relación. En vez de eso, propicia que sean ellos mismos quienes desarrollen y elaboren sus propias maneras de llevar la relación, eso sí, de una manera unida y satisfactoria.

Todo esto queda reflejado en la estructura de la terapia, en tres bloques bien diferenciados:

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3. Evaluación de los problemas de pareja

La Terapia Integral de Pareja considera los problemas de pareja como resultado de cómo maneja la pareja sus incompatibilidades inevitables: que tengan diferentes opiniones, historias, maneras de comportarse o similar no es necesariamente la causa del problema.

La Terapia Integral de Pareja considera los problemas de pareja como resultado de cómo maneja la pareja sus incompatibilidades inevitables.

El terapeuta que practica TIP se reúne con ambos miembros de la pareja en la primera sesión y, después, tiene una sesión individual con cada uno.

En estas sesiones, que pueden alargarse si fuera necesario, se reúne información sobre el tema o temas que disparan las respuestas problemáticas que rompen la unión (polarización), y la manera en que esas respuestas están afectando a su bienestar conjunto e individual (trampa mutua).

El Tema o temas se expresa como dicotomías fruto de las diferencias de la pareja, algunos ejemplos:

Un tema típico es el de Distancia VS Intimidad, en el que ambos discuten porque Juan quiere más tiempo juntos mientras que Ana necesita espacio para ella misma. Otro, puede ser el de Control VS Responsabilidad, en el que ambos discuten porque Carlos espera de Laura que cumpla con sus tareas del hogar y no soporta su manera de hacerlo, mientras que Laura está cansada de que Carlos esté encima de ella reprochándole no haber las cosas como él quiere. Un tema es un asunto o situación que dispara las discusiones.

3.1. La Polarización en las Parejas

Cada miembro de la pareja pone en marcha Estrategias de Polarización, que consiste principalmente en vilipendios y coerción. Con la intención de no seguir discutiendo o evitar la discusión y solución el problema, se enfrascan en acusaciones, reproches, desprecios y otros intercambios (más o menos directos o sutiles) cuyo único resultado es separarles, polarizarles. La polarización incluye comportamientos públicos observables que destruyen la unión de la pareja.

3.2. La Trampa Mutua

El resultado de la polarización es la Trampa Mutua: sensación de hastío, desesperanza, malestar y cualquier otro evento interno derivado del problema de pareja. Esto puede afectarnos a la relación, y en la mayoría de los casos va más allá, haciendo que la calidad de vida individual de cada uno de los miembros se vea realmente resentida.

Las entrevistas que mantenemos con los miembros nos sirven, por tanto, para reunir información sobre la manera en que la pareja se enfrenta a los temas, desarrolla estrategias de polarización, y acaba en la trampa mutua. Esto, generalmente, implica conocer la historia de la propia pareja y, en las sesiones individuales, la historia de aprendizaje de cada uno de ellos.

3.3. La Posibilidad del Maltrato y la Infidelidad

También, en estas sesiones a solas con cada uno, damos espacio para preguntar abiertamente sobre un par de supuestos que imposibilitan el desarrollo de la terapia: si existe maltrato, y si existe una infidelidad en el momento presente; en el primer caso, no hay terapia que valga y se cambia el rol a protector de la víctima, y en el segundo caso se comunica la necesidad de romper la relación con el/la tercero/a, y la comunicación de ello a la pareja, como condición necesaria para seguir con la terapia.

3.4. La Sesión de Feedback

El resultado de la evaluación se presenta a la pareja en la Sesión de Feedback. Se realiza una explicación funcional del mantenimiento de la problemática, en la que se refleja las maneras concretas y específicas en que uno y otro reaccionan ante el tema, y el resultado o consecuencia que está teniendo en su relación y en su satisfacción individual.

Esta información suele acompañarse de un dossier explicativo en formato físico, que incluye el plan de intervención, y que muchas veces sirve a la pareja para mejorar su relación sin que sea necesaria la fase de Intervención.

4. Intervención mediante Aceptación, Tolerancia y Cambio

La intervención tiene lugar siempre de manera conjunta: el/la terapeuta pregunta por los temas problemáticos para que salgan en consulta, y así puedan trabajarse de manera directa.

4.1. Estrategias de Aceptación

Las dos principales estrategias de aceptación son Unión Empática y Separación Unificada.

4.1.1. Unión Empática

Consiste en reducir la polarización mediante la comprensión de la historia de aprendizaje del otro y el aumento de la empatía fruto de “ponerse en la piel de mi compañero/a”.

4.1.2. Separación Unificada

Tiene que ver con tomar las diferencias y desafíos de la pareja como algo con lo que tomar la distancia suficiente como para analizarlo, explorarlo, y ante todo algo ante lo que hacer equipo para su resolución conjunta. El objetivo de la aceptación es, por tanto, la unión de la pareja aún con asuntos difíciles frente a los que hacer equipo.

4.2. Estrategias de Tolerancia

En cuanto a las estrategias de tolerancia, la TIP propone cuatro:

  • Destacar aspectos positivos de las conductas negativas.
  • Fomentar el auto-cuidado.
  • Practicar conductas negativas en sesión.
  • Fingir en casa conductas problemáticas.

4.3. Estrategias de Cambio

Como estrategias de cambio directo, tenemos ante todo:

  • Intercambio de conductas
  • Entrenamiento en habilidades de comunicación y solución de problemas.

El curso de la fase de intervención consiste en ir aplicando estrategias de aceptación, tolerancia y cambio, en sesión junto a la pareja, para que la polarización primero deje de ocurrir delante de los ojos del/la terapeuta; una vez esto ocurre, se empieza a trabajar para extrapolar los cambios observados al entorno diario de la pareja.

La Terapia Integral de Pareja, en su globalidad, consiste en 4-5 sesiones de evaluación (que ya tienen de por sí un efecto positivo en la pareja) y feedback, y entre 10 y 15 sesiones de intervención.

5. Incompatibilidades en la Terapia Integral de Pareja

Como se mencionaba anteriormente, hay dos supuestos bajo los cuales la Terapia Integral de Pareja debe suspenderse, y se comentarán a continuación:

5.1. En caso de Infidelidad

Se informa a ambos miembros de que la terapia no tendrá eficacia si alguno de los dos está manteniendo una relación externa en secreto, y por tanto se informa también de que la única manera de continuar es si la persona que está manteniendo la infidelidad lo comunica a su pareja.

La Terapia Integral de Pareja ha mostrado ser eficaz para abordar las infidelidades producidas, y trabajar para que la pareja restituya su confianza (Atkins, Eldridge, Baucom y Christensen, 2005).

5.2. En caso de Maltrato (físico o psicológico)

El/la terapeuta que practique Terapia Integral de Pareja nunca debe seguir adelante con la terapia si detecta maltrato en cualquier de sus formas. La manera de proceder prioriza la protección de la víctima, y el/la terapeuta deberá poner en marcha todos los mecanismos sociales, sanitarios y judiciales de los que disponga.

5.3. Otras Condiciones que Dificultan (pero no impiden) la Terapia

El consumo de sustancias o el estado de depresión por uno o ambos de los miembros. En estos casos se sugiere terapia individual paralela, siempre llevada a cabo por otro/a compañero/a. La Terapia Integral de Pareja es totalmente compatible con los supuestos de la Activación Conductual para la Depresión, de manera que el trabajo del/la terapeuta de pareja, de unión de la pareja frente a las dificultades individuales de uno de sus miembros, es totalmente compatible con el trabajo individual que dicho miembro deba igualmente realizar.

6. Evidencia empírica

En una revisión realizada por Perissutti y Barraca (2013), se observa que TIP tiene una ligera ventaja sobre los resultados obtenidos utilizando la Terapia de Pareja Conductual Tradicional de la que procede.

También, se observa que en la tradicional el cambio de la pareja se produce de manera más rápida tras lo cual sucede un estancamiento, mientras que en la integral el cambio es progresivo y las mejorías parecen mantenerse estables y sin ese estancamiento.

En dicho trabajo, se revisaron doce estudios empíricos publicados (Trapp, Pace y Stoltenberg, 1997; Wimberly, 1998; Cordova y otros, 1998; Jacobson y otros, 2000; Christensen y otros, 2004; Atkins, Berns y otros, 2005; Atkins, Eldridge y otros, 2005; Doss y otros, 2005; Christensen y otros, 2006; Sevier y otros, 2008; Christensen y otros, 2010; Baucom y otros, 2011), la mayoría de ellos siendo aleatorizados, aunque no se podría hablar de meta-análisis propiamente dicho.

Con esta información, a día de hoy, la Terapia Integral de Pareja se erige como una de las terapias de pareja con mayor historia de investigación, mayor robustez conceptual y apoyo empírico, siendo una opción excelente para cualquier terapeuta que quiera estar en buena disposición de ayudar a personas en sufrimiento por las maneras que tienen de lidiar con sus incompatibilidades en pareja.


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Acerca de José Olid

Psicólogo General Sanitario colegiado nº AO 08621 Responsable de Formación en TerapiasContextuales.Com – Docente Internacional en Terapias Contextuales – Docente, director de prácticas, máster y consultor externo en Terapias Contextuales para distintas entidades públicas y privadas – Investigador en procesos psicológicos básicos en relación terapéutica – Divulgador de Psicoterapia contextual y Psicoterapia basada en la evidencia empírica – Autor y coautor de diversos capítulos y manuales, entre ellos “Terapia Integral de Pareja Paso a Paso”.

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