7 Situaciones a las que se enfrenta un psicólogo en Terapia de Pareja

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¿Cuáles son las situaciones más habituales a las que se enfrenta un psicólogo durante la terapia de pareja?¿Querrías saber diferenciar cuando la terapia de pareja no es posible o cuando es mejor hacer una intervención de pareja preventiva? En este artículo descubrirás 7 situaciones especiales a las que se enfrenta un psicólogo durante la terapia de pareja, las claves para reconocerlas y para saber cómo actuar ante cada una de esas situaciones.


En los últimos años se ha observado un incremento en el número de parejas que acuden a terapia, suponiendo en ocasiones un reto muy exigente (frustración, perseverancia, creatividad, paciencia) para los psicólogos.

Tanto si acabas de emprender tu camino en la terapia de pareja como si llevas varios años ejerciendo, este artículo te podrá resultar útil para conocer y enfrentarte a dichas situaciones, además de poder potenciar y mejorar tus habilidades terapéuticas.

Situación especial Nº1: Cuando la terapia de pareja no es posible (Ruptura de la pareja).

El principal motivo por el cual suelen acudir las parejas a terapia es para mejorar su relación, pero en muchos casos no es posible.

Por ello, es importante tener en cuenta tanto en la evaluación, como en el transcurso de la intervención la posibilidad de plantear entre los miembros de la pareja, una ruptura en buenos términos y no en una fuente constante de problemas.

¿Cómo puedo saber si la mejor opción es la ruptura de la pareja?

Evaluación: Es esencial realizar una evaluación exhaustiva (individual y en pareja) para poder identificar qué áreas se encuentran afectadas y qué posibilidades hay de mejora.
Objetivos: Es necesario y requisito primordial para la intervención, que ambos miembros establezcan objetivos comunes y no antepongan los individuales a los comunes para el éxito de la terapia.
Intervención: Si en el transcurso de la terapia, no se cumplen los objetivos pactados, habrá que averiguar los motivos para modificarlos o plantear la posibilidad de una ruptura de pareja.
Falta de motivación o implicación en la terapia por uno de los miembros de la pareja.
No tener conciencia del problema: Uno de los miembros responsabiliza al otro de los problemas y considera que no tiene nada que cambiar.
No aceptación del perdón: En muchas ocasiones como por ejemplo infidelidades o falsas promesas (“voy a cambiar”, “no volverá a suceder”) suponen un punto de no retorno que impiden a uno de los miembros volver a confiar en el otro.
Relaciones con el entorno más próximo: Hay que tener en cuenta las relaciones familiares y red social, que tiene la pareja para ver cómo están influyendo.
Cultura: Incompatibilidades entre los miembros (normas, valores, creencias, etc).
Trastornos mentales graves de uno o ambos miembros de la pareja.
Violencia física, psicológica o sexual.

¿Qué puedes hacer, si se decide terminar con la relación?

  • Plantear una reflexión acerca de la separación o divorcio.
  • Recomendar la posibilidad de la mediación por parte de otro profesional (incompatibilidades psicoterapéuticas).
  • Establecer nuevos objetivos para enfocar la terapia en la mediación.
  • Aplicar diferentes técnica para el desenganche o distanciamiento emocional.
  • Proponer un distanciamiento físico.
  • Entrenamiento en habilidades sociales (comunicación, asertividad, etc).
  • Entrenamiento en habilidades de negociación.

Situación especial Nº 2: Cuando solo acude uno de los miembros de la pareja.

En terapia de pareja es muy común encontrarse que solo acuda uno de los miembros o que en el transcurso de esta, uno de los miembros deje de venir a las sesiones.

Desde un primer momento nos faltará información relevante, lo que dificultará que podamos plantear objetivos, hipótesis, estrategias, técnicas específicas para el tratamiento, incluso la imposibilidad de desarrollar distintas habilidades o actividades a lo largo de la terapia.

Los cambios serán más lentos y en muchos casos imperceptibles para la pareja.

Por ello, para el éxito de la terapia y la mejora de la relación, es recomendable y esencial el trabajo conjunto con ambos miembros de la pareja.

¿Por qué solo acude un miembro de la pareja?

Considera que no existe ningún problema.
Entiende que el culpable de los problemas es el otro.
No creé en los psicólogos/as
Por vergüenza.
Por miedo.
Para consultar, cómo puede convencer a su pareja para iniciar la terapia.
Solicitar asesoramiento.

¿Qué podemos hacer ante una situación de estas características?

  • Conocer el motivo por el cual no acuden ambos miembros.
  • Informar al otro miembro que, para el éxito de la terapia y mejora de la relación, es necesario que asista a las sesiones.
  • Establecer cambios en la pareja a través del miembro que acude a las sesiones.
  • Mejorar los comportamientos en el miembro que asiste a la terapia para facilitar la mejora de la relación de pareja.
  • Desarrollar y poner en práctica habilidades sociales con la persona con la que estamos interviniendo.
  • Adaptar las técnicas para que ambos miembros puedan llevarlas a cabo.
  • Informar de los aspectos básicos de la relación de pareja.
  • Exponer de forma sencilla un modelo que explique las posibles causas del problema.

Situación especial Nº 3: Cuando uno de los miembros nos informa de que está siendo maltratado.

En la práctica de la terapia de pareja, con más frecuencia de la que nos pensamos, nos podemos encontrar casos donde uno de los miembros de la pareja nos informe de que está siendo maltratado.

También existe la posibilidad de que en la evaluación nosotros seamos los que detectemos e identifiquemos ciertos síntomas o signos de maltrato. Por ello, tenemos estar preparados para poder actuar y no caer en errores que a posteriori nos podamos arrepentir.

¿Qué síntomas o signos nos pueden ayudar para saber si un miembro de la pareja está siendo maltratado?

Miedo a responder a su pareja.
Miedo a tomar decisiones por las consecuencias que pueda tener.
Miedo a no ser capaz de iniciar una nueva vida.
Baja autoestima.
Responsabilidad y culpabilización por la situación que está viviendo la pareja.
Dependencia emocional y económica.
Vergüenza.
Deseo de proteger a la pareja en todo momento.
Resistencia a reconocer lo que le está pasando.
Minimización de lo que le ocurre (a veces no son conscientes de su situación).
Aislamiento social.
Celos extremos por parte del otro miembro.
A las pregunta del psicólogo siempre contesta la misma persona.
El otro miembro interrumpe para rectificar el relato del otro.
El miembro agresor siempre desmentirá la versión del otro.
El miembro agresor se mostrará violento verbalmente, hostil tanto con la victima como con el psicólogo/a.
Amenazas.
Humillación.
Tristeza.

¿Qué puedo hacer, si uno de los miembros me informa que está siendo maltratado?

  • Buscar información o asesoramiento para saber cómo proceder a una situación de estas características.
  • Valorar si es un caso de violencia doméstico o violencia de género.
  • En caso de violencia de género no hacer terapia de pareja.
  • Evaluar el tipo de violencia existente (social, económica, física, psicológica, sexual, etc).
  • Relacionar su situación de violencia con los motivos de consulta.
  • Valorar los riesgos de violencia para derivar a profesionales o instituciones especializadas.
  • Averiguar si existen menores en el entorno familiar.
  • Prestar apoyo para el desarrollo de habilidades y capacidades personales que permitan la autonomía de la persona (empoderamiento).
  • Nunca normalizar un situación de violencia, ni minimizar los maltratos relatados.
  • Hacer sentir a la persona que no es culpable de la violencia que sufre.
  • No poner en duda la interpretación de los hechos, ni emitir juicios intentando quitar relevancia a la violencia.
  • Evaluar el grado de dependencia.
  • Conocer la red de apoyo del miembro maltratado.

Situación Especial Nº4: ¿Cuál hacer de las tres? Terapia individual, de pareja o familiar.

En muchas ocasiones, aunque la pareja solicite exclusivamente terapia de pareja, los psicólogos no solo nos tenemos que centrar en dicha terapia, ya que dependiendo de los problemas que se nos planten, tendremos que decidir cuáles son la mejores alternativas para el éxito del tratamiento.

Por ejemplo, en un mismo caso nos podemos encontrar que la pareja, necesita terapia de pareja e individual o terapia de pareja y familiar o las tres.

También dependerá del modelo o enfoque de referencia de cual partamos.

¿Cuándo hacer terapia individual y de pareja?

¿Cuándo hacer terapia familiar y de pareja?

Trastornos mentales graves de uno o ambos miembros de la pareja.

Conflictos crónicos en las relaciones padres e hijos/as.

Adicción por parte de uno de los miembros.

Falta de habilidades para la superación o el perdón de experiencias traumáticas.

Problemas sexuales.

Duelos y pérdidas afectivas.

Celos patológicos, Infidelidad.

Problemas con las familias políticas.

Violencia de género o doméstica.

Irrupción de una enfermedad física o psicológica.

Problemas derivados de los procesos migratorios.

Falta de adaptación a nuevas situaciones de cambio.

Dependencia emocional.

Adicción.

Depresión, Traumas, Ansiedad, Baja autoestima.

Problemas de diferenciación con la familia de origen.

Duelo.

Excesiva rigidez o permisividad de ciertos comportamientos.

Otros.

Otros.

¿ Cómo puedo saber, si hacer una terapia individual, de pareja o familiar?

A pesar de que una pareja solicite terapia, tendremos que evaluar y analizar qué variables o causas están influyendo para poder proceder y así asegurarnos el éxito del tratamiento.

Situación Especial Nº5: Cuando se acabó el amor.

El amor, es una de las respuestas emocionales que más une y separa a las parejas.

Por ello, cuando nos enfrentemos a una situación de estas características, tenemos que tener claro que disponemos de todos los recursos necesarios para proporcionarle a la pareja el marco adecuado, y así, puedan tomar una decisión sobre su futuro, teniendo en consideración todos los aspectos que contribuyan al manteamiento de la pareja.

Nos podemos encontrar casos de diferente índole, como por ejemplo, que los dos miembros de la pareja ya no sienten lo mismo de antes y quieran recuperar esa misma sensación o es solo uno miembro de la pareja, el que no siente lo mismo y está decidido a poner punto y final a la relación.

Sea por el motivo que sea, si la pareja ha decidido solicitar apoyo psicológico, es porque existe un cierto interés de recuperar lo que se ha perdido. Por lo tanto, nuestros esfuerzos irán dirigidos a mantener dicha relación unida, sin perder de vista en todo momento la posibilidad de una ruptura de la pareja.

¿Qué puedo hacer, si se acaba el amor en uno o ambos miembros de la pareja?

  • Educar sobre el funcionamiento de una pareja y las causas de su deterioro.
  • Explicar qué es el amor y los ciclos o etapas de la pareja.
  • Aumentar el intercambio de reforzadores positivos dentro de la pareja.
  • Hacer consciente a la pareja de sus fortalezas conjuntas.
  • Poner en práctica y diferenciar entre espacio individual y de pareja.
  • Buscar el acercamiento positivo hacia la pareja.
  • Establecer un clima positivo en la vida y dinámica de la pareja.
  • Analizar el pasado para recordar qué momentos les unió y por qué.
  • Conocer y desarrollar un estilo comunicativo asertivo.
  • Fomentar la escucha activa entre ambos miembros de la pareja.
  • Entender qué son y qué funciones cumplen las emociones y qué importancia tiene sobre los comportamientos en la pareja.
  • Ampliar el repertorio de conductas sexuales.
  • Dotar de las habilidades necesarias a ambos miembros para tomar una decisión pensada y pausada sobre su futuro.
  • Otros.

Situación Especial Nª6: Cuando existe una Infidelidad.

La infidelidad es la primera causa de ruptura y uno de los motivos de consulta más frecuente que nos podemos encontrar en terapia de pareja.

La recuperación de la pareja después de una infidelidad es uno de los problemas más difíciles a los cuales se puede enfrentar un/a psicólogo/a.

La infidelidad es un síntoma, un indicador de que algo no funciona bien y hay que cambiar.

Se experimenta como un hecho doloroso, traumático, de traición y ruptura de la confianza en el otro.

Sin embargo, hay parejas, dónde existe un compromiso emocional pero no de exclusividad sexual, por tanto debe de quedar claro que no hay normas sociales que determinen una forma de comportarse o comprometerse, sino que cada pareja o persona tiene la autonomía y derecho de establecer qué es lo que consideran aceptable y no ser juzgadas por ello.

¿Cómo puedo actuar ante una situación de estas características?

  • Orientar la terapia de pareja a todas las áreas de la relación en vez de centrarla en la infidelidad.
  • Observar el riesgo de suicidio.
  • Evaluar la situación actual de la relación.
  • Estudiar el contexto en el que se ha constituido y se ha desarrollado la pareja.
  • Determinar las fortalezas sobre las que se han construido la pareja.
  • Conocer el contexto en el que se ha dado la infidelidad.
  • Iniciar un proceso de pedir perdón y ser perdonado (durante este proceso se toma la decisión de separarse o de seguir juntos).
  • Tener en cuenta los valores de cada miembro sobre la relación.
  • Desactivación emocional.
  • Conocer la duración del la relación de infidelidad.
  • Plantear, si llegará el caso la ruptura de la pareja.
  • Definir un plan de acción para que no vuelva a ocurrir la infidelidad.
  • Recuperar la confianza y compromiso con la relación.

Situación Especial Nº 7: Intervención preventiva en terapia de pareja.

La terapia de pareja siempre ha sido utilizada como último recurso por las parejas para salvar su relación.

Sin embargo, ¿qué sucedería si utilizamos la terapia de pareja como medio para potenciar, preparar o entrenar a los miembros de pareja y así, poder prevenir la aparición de ciertos problemas y disfrutar de la relación al 100%?.

Igual que las personas de forma individual nos formamos, aprendemos ciertas habilidades y recursos para prevenir problemas o afrontar situaciones, ¿por qué no hacer lo mismo en pareja?.

La intervención preventiva en terapia de pareja, no solo la tenemos que centrar en el desarrollo de habilidades para prevenir los problemas de pareja sino también para mejorar la calidad y el disfrute de esta.

¿Cuáles son los objetivos que nos podemos plantear como psicólogos/as en una Intervención preventiva en las parejas?

  • Conocer los aspectos básicos en una relación de pareja.
  • Comprender cómo influyen los cambios personales en el inicio y transcurso de una relación pareja.
  • Romper con los mitos sobre qué es una relación de pareja.
  • Aprender habilidades comunicativas.
  • Dotar habilidades de negociación y acuerdos.
  • Analizar los diferentes ciclos de las relaciones de pareja.
  • Mejorar la sexualidad.
  • Desarrollar comportamientos para mantener la pasión.
  • Conseguir una adecuada regulación emocional.
  • Conocer los problemas más frecuentes en pareja.
  • Dominar diferentes técnicas para manejar distintas situaciones problema.
  • Analizar los límites y ventajas de las relaciones de pareja.
  • Entender la importancia de la intimidad.
  • Conocer la importancia de separar la relaciones familiares propias o políticas de la relación.

Consejos para una Intervención Preventiva

  • Antes de iniciar la intervención preventiva, tendremos que llevar a cabo una evaluación de las diferentes parejas, ya sea un grupo o una única pareja, para poder adaptarla a sus necesidades.
  • Estar en alerta, por si en el transcurso de la intervención la pareja en vez de necesitar una intervención preventiva tienen que ser derivada a una terapia de pareja.
  • Recurrir a recursos prácticos más que teóricos.

Conclusiones sobre la puesta en práctica de la Terapia de Pareja

Antes de emprender un tratamiento y aplicar diferentes técnicas es fundamental conocer a qué nos enfrentamos y con qué recursos contamos para saber si podemos afrontar dicho caso o no.

Espero que este artículo te haya sido o sea de utilidad en un futuro.


¿Tienes alguna pregunta, alguna duda, sugerencia o hay algún tema fundamental que no haya incluido en este artículo y no entiendes como se me ha podido olvidar? Déjame un comentario en este mismo post y te prometo que intentaré solucionarlo cuanto antes.

Si te ha gustado este artículo te agradecería que la compartieras en las redes sociales con tus colegas psicólog@s. Gracias de antemano 🙂

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Acerca de Borja Cuellar

Especialista en práctica clínica y salud mental y autor del blog Qué Piensa un Psicólogo.

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