¿Cómo Decorar una Consulta de Psicología?Tiempo de Lectura: 16 minutos

como amueblar y decorar una consulta de psicología

¿Cómo decorar una consulta de psicología? ¿Cómo amueblar una consulta psicológica para que mejore el trabajo con los pacientes? ¿Cómo se debe diseñar el espacio de un gabinete psicológico? ¿Cómo debe ser la iluminación, la ventilación y la disposición de los objetos? ¿Puede el psicólogo poner objetos personales en la consulta de terapia? ¿Cómo debe decorarse una consulta de psicología infantil o qué diferencias tiene que haber? ¿Es bueno que el psicólogo lleve bata blanca? ¿Es beneficioso que se cuelguen los títulos en la pared? ¿Es mejor usar diván, sofá o sillas para hacer terapia?


Como buenas y buenos profesionales de la psicología, sabemos que en pocos segundos nuestro cerebro se crea una imagen de las personas y el contexto. Esta primera impresión es inevitable ya que es un proceso inconsciente y adaptativo.

¿Soy la única que ha decidido no sentarse en una terraza a tomar algo o no comer en un restaurante porque no me sentía cómoda o  no me daba “buena espina”? Tras discutir esto con diversos compañeros y compañeras he podido comprobar que es bastante habitual. Aquí entramos en el primer punto dentro de nuestro artículo sobre cómo decorar una consulta psicológica.

1. ¿Cómo decorar una consulta de psicología? – Primera impresión

Esa sensación es fruto de la primera impresión que he recibido, del lugar en sí o de los trabajadores del mismo. Si esa primera imagen ha influido sobre mi decisión de quedarme o no en un determinado lugar y recibir un servicio ¿no crees que la decoración de una consulta de psicología puede repercutir, del mismo modo, sobre la idea que los pacientes adquieran acerca de la terapia o sobre ti como profesional?

El diseño y la decoración de la consulta psicológica o de cualquier espacio está directamente asociado con la función del mismo. Dada nuestra profesión, la consulta del psicólogo es el espacio en el cual trabajamos día a día, es el lugar que envuelve a las pacientes. Por ello, la función principal reside en que la persona que nos visita, motivada generalmente por algún malestar, se sienta cómoda y pueda relajarse, para emprender así un lazo comunicativo que permita el natural desarrollo de la terapia.

Haciendo uso de los conocimientos que nuestra área ha ido salvaguardando, voy a ir exponiendo ciertos aspectos que sería conveniente que tuvieses en cuenta a la hora de decorar una consulta de psicología ya sea en relación a los colores, la iluminación, los muebles o su disposición, el uso no del famoso diván, junto a otras características; todas ellas con el fin de conseguir decorar la consulta de psicología de la forma más óptima posible.

2. Diseño interior y decoración de la consulta

Cómo decoremos una consulta de psicología influye, facilitando o frenando el proceso terapéutico, por ello, es importante que conozcas algunos aspectos que puedan mediar positivamente sobre tus pacientes. En primer lugar es imprescindible atender a ciertos factores como la iluminación, el ruido, la temperatura o la ventilación.

2.1. Iluminación

Gracias a las investigaciones científicas, sabemos que la luz influye sobre la percepción y el estado de ánimo de las personas, tanto la cantidad como el tipo. Si bien la iluminación no es estrictamente uno de los elementos que nos vienen a la cabeza cuando no preguntamos cómo decorar una consulta o un despacho de psicología, debemos tener presente lo siguiente.

Al parecer, la relajación, el sosiego, la calma, la tristeza y la melancolía están relacionadas con un descenso de las horas de luz, sin duda, elementos clave a tener en cuenta a la hora de decorar el gabinete de psicología si pensamos en los pacientes.

Nos ha quedado constancia que esto es conocido sobradamente por la industria del cine y la prototípica estampa melancólica en un espacio cerrado y con poca luz en la que el personaje principal se encuentra abatida por la vida.

De forma contraria, el aumento de la luz induce la activación de las personas, pudiendo expresar esta de múltiples formas, siendo alguna la alegría o incluso la ansiedad.

En cuanto al tipo de luz, aquella blanca transmite seriedad, limpieza y favorece la concentración al mismo tiempo que la dota de un aire más frío. Mientras que una luz amarilla, cálida, es aconsejada para espacios cuya finalidad es el diálogo y la relajación ¿no te recuerda esto a la función de nuestra consulta psicológica?

Si el objetivo es pasar ciertas pruebas a los pacientes, lo más aconsejable es que dispongas de abundante luz en la consulta así como que esta sea blanca para facilitar la concentración. En cambio, si lo que quieres trabajar en la sesión es la relajación o con niveles bajos de actividad, lo aconsejable es la luz amarilla y una iluminación tenue pero sin pasarse ya que… ¡No queremos que los pacientes se duerman!

Esta influencia que la luz tiene sobre nuestros inconsciente es una herramienta muy útil que tienes en tus manos y puedes modificar según las necesidades de cada momento. Puedes jugar con la cantidad de luz en función del tamaño y número de ventanas, la existencia y tipo de cortinas o incrementando o disminuyendo la luz artificial mediante lámparas y el tipo de luz que estas emanen.

Finalmente hay que tener en cuenta que no todos los pacientes son iguales y no todos tienen las mimas necesidades así como que estas no son estáticas durante el transcurso de la terapia. Por ello, cuantas más facilidades tengas para manipular la luz en función de las personas y los momentos, el espacio será mucho más personificado y adaptado a las necesidades individuales, favoreciendo esto la propia terapia y potenciando otros aspectos de la decoración de la consulta de psicología.

2.2. Ruido

El ruido es un aspecto importante en el diseño de una consulta psicológica, ya que las cuatro paredes pretenden ser un espacio seguro que permitan, principalmente mediante el diálogo, hacer avanzar a las pacientes.

¿Te imaginas llevar a cabo la terapia en un bar o una plaza repleta de personas y ruidos de la calle?

El/la paciente necesita un lugar tranquilo que le inspire confianza y le permita conectar con sus recuerdos. Esto es contrario a un lugar ruidoso ya que tanto los niveles continuos como intermitentes de sonido elevado producen irritabilidad, dificultades en la concentración y fatiga.

Por ello, es muy importante garantizar que en tu consulta no penetren ruidos que puedan interferir negativamente sobre la terapia, distraigan la atención del o la paciente o incluso le provoque irritación. Asegura un espacio que permita establecer una buena alianza terapéutica y en el cual los pacientes se sientan protagonistas, respetados y cuidados.

Tal como Friedrich Nietzsche dijo “El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio”. Parte de este silencio para crear un diálogo posterior y un espacio de trabajo adecuado.

2.3. Temperatura

La temperatura es otro aspecto a tener en cuenta en el diseño de una consulta de psicología y más en función de la zona en la que tengas la consulta y de la época del año.

¿Imaginas ir al psicólogo o a la psicóloga en pleno agosto en Sevilla y que no tenga aire acondicionado? ¿Cómo sería la terapia en pleno diciembre en Asturias sin calefacción?

La temperatura está ligada al confort que sentimos las personas ya que si estas son muy altas crean somnolencia o irritabilidad, mientras que si son muy bajas pueden limitar las tareas manuales, por ejemplo.

Debes procurar mantener una temperatura agradable para que el tiempo de consulta se pueda aprovechar y no malgastarlo abanicándonos o frotando las manos para que no se congelen.

Es recomendable controlar el mayor número de factores externos para que la persona que nos acompañe en la consulta no tenga que dedicar tiempo a pensar en ellos, se distraiga o se encuentre en una situación incómoda.

2.4. Ventilación

¡La gran olvidada en el diseño de la consulta! La ventilación. Recuerda que a la consulta entran y salen constantemente personas muy diversas con distintos hábitos de higiene, la posibilidad de tratar niños o simplemente por la estación del año en la que nos encontremos, como en verano, cuando el aire podríamos decir que se encuentra especialmente cargado…

Con una buena ventana suele ser suficiente, aunque nunca está mal tener a mano un ambientador, a modo de método preventivo.

3. Los colores y su importancia en la decoración

Los colores siempre han recibido especial atención por parte de los seres humanos ya que son determinantes para nuestra percepción. Permiten el arte y la expresión, influyen sobre nuestro estado de ánimo, nos transmiten información y nos genera sensaciones.

Eva Haller, psicóloga y socióloga alemana estudió este fenómeno en un trabajo titulado Psicología del Color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. En el cual concluyó que en función de nuestro estado de ánimo preferimos unos colores u otros así como que estos a su vez nos influyen en nuestra autopercepción emocional.

En base a su investigación, estableció la influencia que el color de las habitaciones puede tener sobre las personas y dado que este artículo pretende ayudarte con la estética de tu consulta, te comentaré los resultados más relevantes para que los puedas aplicar cuando te preguntes cómo decorar tu consulta y en especial, cómo pintar las paredes.

  • El color azul se percibe como armónico, feliz y simpático, transmite profundidad, profesionalidad, induce la calma y facilita la concentración y la estabilidad. A pesar de ser un color más frio se relaciona con sentimientos positivos.
  • El rojo es el color de la pasión, del amor, del peligro… por ello transmite fuerza pero es capaz de alterar nuestro sistema nervioso por lo que no es muy recomendable usarlo en espacios donde queremos fomentar el descanso ya que también aumenta la presión sanguínea y acelera el metabolismo.
  • El amarillo se asocia directamente con el optimismo, el intelecto, la alegría y los celos. Al igual que el color rojo, activa nuestro sistema nervioso, por lo que si el espacio está destinado a la relajación no es la mejor opción ya que se ha visto que incluso aumenta la frecuencia del llanto en bebés.
  • El verde está ligado a la vitalidad, la naturaleza, la salud, la esperanza así como al enfado aunque provoca un sentimiento de seguridad y aumenta la percepción de la confianza. Este es uno de los colores más equilibrados y el que influye positivamente sobre la concentración.
  • El negro es el color de la oscuridad, melancolía, muerte… Me atrevo a afirmar que no es la mejor opción para una consulta psicológica ya que no queremos que nuestros pacientes salgan peor de lo que han entrado ¿verdad?
  • El blanco se asocia a la pureza y la limpieza, la espiritualidad, inocencia y paz. Suele ser una apuesta acertada y válida la mayoría de las veces. A pesar de ello, el color crema parece una opción más acertada ya que es un color más suave y neutral que transmite una sensación acogedora y de amplitud.
  • El naranja es un color cálido y divertido, exótico pero también provoca una activación del sistema nervioso, aunque en menor medida que el rojo o el amarillo. Del mismo modo, este color disminuye la irritabilidad y estimula la mente.
  • El lila se asocia a la espiritualidad, el poder y la feminidad. Tiene efectos calmantes sobre las personas, por lo que es un buen color para trabajar la relajación y la espiritualidad. Del mismo modo, estimula la creatividad y reduce la impaciencia.
  • El rosa se asocia a lo femenino al amor e inspira ternura. A pesar de ello, sigue siendo un color que en función de la tonalidad puede activar demasiado, así que habría que tener cuidado si elegimos este color para nuestra consulta.
  • El marrón es un color acogedor y natural, asociado con la estabilidad y la seguridad, es un color neutral que transmite confort y equilibrio. Además, este color permitiría que pudieses tener objetos decorativos de otros colores sin cargar excesivamente la consulta.
  • El gris es el color de la melancolía, transmite tristeza y aburrimiento aunque al ser un color neutral también evoca sofisticación y equilibrio. Este color es ideal si se combina con otros colores más alegres.

En base a esto, los colores más aconsejables para obtener un espacio armónico que faciliten la serenidad y la paz son el verde, el azul y el marrón, así como los colores neutros si añadimos conjuntamente a ellos un poco de color.  En el caso de tener que decorar una consulta de psicología infantil, para trabajar con niños o jóvenes, estos colores siguen siendo adecuados, pudiendo añadir más vitalidad mediante los objetos decorativos si consideras conveniente.

Recuerda que la función de la consulta es el acogimiento del o la paciente, no necesariamente la expresión artística del terapeuta, por ello, toma la decisión que consideres más favorable para la terapia sin olvidar que desarrollamos una profesión sanitaria y seria ¡no trabajamos en una tiendo o exponemos un escaparate, sino que tenemos una consulta!

4. Los muebles y el diseño

Los muebles son sumamente importantes en el diseño de una consulta. En este sentido, el neurocientífico Moshe Bar y su asistente Maital NetaHay analizaron los efectos de los muebles curvilíneos o redondeados y los rectilínea o puntiagudos en las emociones de las personas.

Encontraron que aquellas habitaciones cuyos muebles seguían unas curvas suaves o redondeadas se clasificaban como más agradables y relajantes, invitando a permanecer más tiempo en ellas y socializar.

En cuanto a la cantidad de muebles y distribución, será mejor que dispongas únicamente de aquellos muebles que consideres prácticos e imprescindibles, para favorecer una imagen amplia, limpia y equilibrada de la consulta.

Si decoras una consulta psicológica con espacios atiborrados provocarán una sensación incómoda que no permite a la persona centrarse en la propia terapia, por ello es preferible apostar por muebles prácticos, sencillos y cuyo color incremente la percepción de amplitud. Tenlo en cuenta a la hora de amueblar una consulta de psicología.

En cuanto a la distribución, se ha demostrado que los muebles orientados en forma de “L” facilitan el diálogo y la comunicación, por lo que en función de si decides tener una mesa o no entre el paciente y tú, es un dato que puede ser de utilidad.

5. ¿Es mejor usar diván, sillas, sofá…?

Dentro de las decisiones que hay que tomar a la hora de decidir cómo decorar la consulta de psicología, este es con diferencia, el más controvertido de todos; en gran parte porque está la creencia de que es decisivo para la recuperación de la persona.

Tal como he dicho y nos han repetido constantemente, cada persona es un mundo, con una personalidad, inquietudes, miedos y motivaciones diferentes. Si los/las pacientes son diferentes entre sí ¿Por qué tratarles de la misma forma, estandarizando la terapia?

Cualquier forma de estandarizar acaba cayendo en una estereotipia que le quita las particularidades a cada paciente, análisis, vínculo y terapeuta, algo que debemos evitar a la hora de decorar nuestra consulta y amueblarla. Para mí, cada una alberga sus características únicas por lo que considero que es conveniente tener esto en cuenta a la hora de elegir uno de los principales muebles para el espacio terapéutico.

El uso del sillón, silla, diván o sofá variará en función del enfoque y las técnicas que desees aplicar en terapia. Pero un aspecto que todos ellos deben tener en común es la comodidad ¡imagínate estar sentado en la misma posición en una lugar incómodo durante al menos 45 minutos! ¡Debe ser agotador! Además de poder influir sobre la continuidad o ruptura de la terapia.

El uso tradicional del diván radica en su utilidad para la abstracción y liberación de la persona ya que ayuda a profundizar y alcanzar una mayor introspección debido a que toda su atención y la del psicólogo o psicóloga, se enfoca en las palabras, sentimientos y pensamientos, dejando de lado el entorno.

En cambio, en la terapia cara a cara esta profundidad parece ser menor pero el apoyo percibido incrementa, fomentando también la confianza.

Como llevo transmitiendo a lo largo del artículo, la mejor opción sería amueblar la consulta de tal forma que permita a las pacientes decidir la forma más cómoda de pasar su proceso terapéutico, ya sea tumbados o sentados. Del mismo modo, es conveniente que conozcas también cuál es la forma más confortable en la que tu trabajas y se lo hagas saber, pudiendo decidir de forma conjunta este aspecto.

6. Exponer los títulos ¿sí o no?

Uno de los elementos decorativos más importantes que debemos meditar antes de decidir cómo decorar nuestro gabinete de psicología, son los títulos.

Una investigación llevada a cabo por Ann Devlin estudió el impacto que puede tener sobre los pacientes el hecho de tener o no los títulos colgados. Los resultados fueron rotundos ya que los terapeutas de aquellas consultas con certificados colgados en la pared, fueron catalogados como más entendidos, con mayor experiencia, más hábiles así como los más amables, hospitalarios e interesados en sus pacientes.

Evidenciaron que cuantos más certificados adornasen la pared más aprecio se percibía hacia dichos o dichas profesionales ya que transmitían una imagen cargada de energía y dinamismo.

Esto es debido a que dichos certificados no se entienden únicamente como un espejo profesional sino como un modo de autoexpresión y apertura de sí mismo o sí misma hacia los demás.

Pero… una cosa es colgar los títulos más importantes y otra diferentes es jugar al tetris con ellos a lo largo de toda la pared, recuerda, la virtud siempre está es el equilibrio.

Por ello, tal como sabemos, la imagen que la persona tiene acerca de el/la psicólogo/a influye sobre el trascurso y funcionamiento de la terapia. Tu consulta será tu carta de presentación y un facilitador para que todo se desarrolle de la mejor forma; así que presta atención y sigue todas estas recomendaciones sobre cómo decorar tu consulta de psicología.

7. ¿Decorar la consulta con objetos personales?

Llegamos a un punto importante dentro de las pautas sobre cómo decorar una consulta de psicología de forma efectiva. Las imágenes o fotografías personales parecen tener un impacto positivo sobre la persona ya que humaniza la figura del/a terapeuta.

¡Permite recordar las pacientes que el terapeuta o la terapeuta son seres humano, con familia, historia, sentimientos…!

A pesar de ello, la investigación de Ann Devlin no demostró que este factor influyera decisivamente sobre la percepción de amabilidad que las pacientes percibían del o la profesional, sino que esto dependía en mayor medida de los títulos expuestos en la pared.

Por lo tanto… parece que puede venir bien tener expuesta la fotografía de la familia feliz con un perro encima del escritorio, pero que a los pacientes no les importante tanto tu vida como que les ayudes en la suya y estés capacitado o capacitada para hacerlo.

8. Uso de bata blanca en terapia

El uso principal de la bata reside en evitar manchas y el contacto directo con los fluidos del paciente, cosa que parece difícil que ocurra en una consulta psicológica.

La distancia percibida suele ser un factor mencionado a la hora de tratar con profesionales que la usan, un complemento que añade formalidad a la situación.

¿Queremos que los pacientes se sientan “impresionados” y establezcan un protocolo con nuestro trato o más bien buscamos la cercanía y el vínculo con ellos?

La famosa bata blanca se relaciona directamente con la medicina y la imagen de la doctora o doctor todopoderoso que con un pinchazo y dos pastillas les quitará el malestar ¿soy solo yo o tu tampoco tienes una pócima secreta que milagrosamente “cure” a nuestros pacientes como parecen tener fantaseado algunos o algunas?

En cuanto a esto tiene mucho que decir la psicología de la moda, basada en ideas como que la ropa que solemos usar no solo nos define como personas sino que influye nuestro estado de ánimo y rendimiento, así como el de los demás.

La bata blanca transmite ideas de malestar así como un estado impersonal y enfermizo por la previa asociación que tenemos de la misma con la medicina y las situaciones negativas que nos han llevado generalmente al hospital. Por ello, parece mejor dejarla guardada en un armario y sacarla cuando queramos remodelar la consulta y así no mancharnos con la pintura.

9. Estantería con libros

La imagen de la consulta con los libros parece ser la natural en las personas ya que atribuyen que los y las psicólogas estamos leyendo y formándonos constantemente, sin ir muy desencaminados…

Puede ser positivo a la hora de decorar una consulta de psicología, tanto para ti como para los pacientes, tener los libros expuestos ya que esto incrementará la valoración positiva que tengan sobre ti y también te permitirá tener siempre a mano un libro por si se ha algún imprevisto, quieres consultar algo o no aparecen los pacientes ya que… ¡Un libro nunca faltará a su cita!

10. Otros objetos decorativos

Los objetos decorativos como las plantas, que dan vida y mejoran el clima, las alfombras, añaden familiaridad a la consulta o cuadros que otorguen personalidad al espacio pueden ser una buena idea. Estos accesorios harán que tu espacio sea único y le dará un toque personal.

En cuanto a este apartado, podrás encontrar más información sobre cómo decorar la consulta, además de un descargable muy útil en relación a las 100 Cosas que no deben faltar en el Despacho de un Psicólogo.

Conclusión final

Las personas agradecen sentirse protegidas y relajadas en la consulta del psicólogo/a, por lo que el espacio debería estar enfocado hacia eso. Del mismo modo, este variará mucho en función del enfoque desde el que se trabaje así como de las técnicas que se suelan llevar a cabo ya que los materiales y las disposiciones de los muebles tienen mucho que ver.

Las opciones son infinitas como habrás podido comprobar, no hay unas mejores que otras si la finalidad es ofrecer un espacio armónico, equilibrado y limpio que permita a las pacientes vivir lo mejor posible su proceso terapéutico.

Te animo a que descubras qué diseños te hacen sentir mejor a ti y a tus pacientes y que compartas con nosotros tu experiencia para aprender conjuntamente.

Referencias bibliográficas:

  • Dazkir, S. & Read, M. (2011). Furniture Forms and Their Influence on Our Emotional Responses Toward Interior Environments. Environment and Behavior y la revista Scientific American Mind, Abril, 2009.
  • Devlin, A., Donovan, S., Nicolov, A., Nold, O., Packard, A., & Zandan, G. (2009). “Impressive?” Credentials, family photographs, and the perception of therapist qualities. Journal of Environmental Psychology, 29 (4), 503-512.
  • Heller, E. (2004). Psicología del color. Como actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. Barcelona: Gustavo Gili.

¿Tienes alguna duda o sugerencia o hay algo que no haya incluido en este artículo y no entiendes cómo se me ha podido olvidar? Déjame un comentario en este mismo post y te prometo que te responderé cuanto antes.

Si te ha gustado este artículo te agradecería que lo compartieras en redes sociales con tus coleg@s psicólog@s. Te lo agradezco de antemano.

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Acerca de Teodora Toadere

¡Hola! Soy Teodora Toadere, psicóloga ambiciosa recién graduada con ganas de seguir formándome y actualizándome en mi campo. Destaco por utilizar mi versatilidad, mi infinito cuestionar de las cosas, mi trabajo y dedicación para llegar a las personas y así poder seguir creando.

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